Escrito por Daniel Granados
Colombia egocéntrica. Una prueba de fe
¡Qué difícil es ser
colombiano! Sobre todo, cuando el nuevo
fenómeno del fútbol nacional, James Rodríguez; calificó como “uno más” el
partido amistoso contra la Selección de Brasil, que se disputara el próximo 5
de septiembre en la ciudad de Miami. ¡James!, aunque el pueblo guarde silencio,
queremos la revancha… como dicen por ahí ´la herida sigue abierta´.
Fue un 14 de junio de 2014 cuando
Colombia colapsó, la selección de futbol disputaba un partido en el mundial de
Brasil luego de 16 años donde solo ´anotábamos´ decepciones y pocas alegrías.
Lástima que el ´cuento´ solo duró 20 días, Brasil, nuestro eterno verdugo y
anfitrión del torneo nos bajó de la nube, nuevamente el equipo cafetero con gol
o sin gol de Mario Yepes miraba postrado desde el suelo nuevamente la derrota,
no solo contra los vecinos, también frente a la historia.
“Jugamos como nunca y aun así
perdimos”, una frase que se escuchaba después de la dolorosa derrota en cuartos
de final. “Tal vez le haga fuerza a Nairo” pensé; aunque desistí rápidamente,
el ciclismo no es para mí. Hubo momentos donde muchos perdíamos el entusiasmo por
este deporte, sin embargo una ´pequeña´ noticia lo cambio todo. No fue la transferencia
de James Rodríguez al Real Madrid, mucho menos la polémica del entrenador José
Pekerman, el cual vacilaba a la Federación Colombiana de Fútbol con su
renovación de contrato. Lo que realmente despertó el espíritu fue la
confirmación de la FIFA, anunciando el amistoso disfrazado de revancha ante
Brasil.
El historial deportivo no nos
favorece, de los 26 partidos disputados (mundial, eliminatorias sudamericanas y
amistosos) contra la selección ´verde-amarela, Colombia solo ha ganado 2 veces.
Pero en un país como el nuestro no importa mucho, tenemos algo que no poseen
muchos países talentosos del balón pie mundial, la fe.
Aunque los dirigidos por
Pekerman, no muevan montañas impuestas por las potencias mundiales del fútbol,
normalmente el hincha se encomienda a todos los poderes divinos probables,
desde el mismísimo Dios, hasta las cantidades infinitas de vírgenes que se
encuentran distribuidas en los 32 departamentos del país. Cuando todo lo
anterior falla, solo podemos sentarnos detrás del televisor, tomar unas cuantas
cervezas y recitar la célebre canción dedicada a Brasil por parte de la
hinchada argentina en el anterior mundial, “decime que se siente… Colombia”.
A estas alturas del ´partido´ no
se puede decir que jugar contra Brasil es un partido más. Han ganado 5 copas
mundiales, 8 copas América y nosotros somos el contraste, una copa américa y
cuartos de final de un mundial, ¿se nota la diferencia?
Colombianos. Vamos por buen camino; pero no olviden la
humildad de la que tanto hemos hablado, todos los partidos deben ser tomados
con seriedad. Esta debe ser la revancha, demostrar que estamos mejorando paso a
paso y encomendarnos a todos los santos para romper la mala racha, la cual no
ha perseguido durante muchos años.
Nosotros creemos en Dios; pero
ahora tenemos más fe en Pekerman, James Rodríguez, Falcao García y muchos otros
que conforman una nueva generación, en la cual regateamos, encaramos, pateamos
y no hemos podido conseguir un verdadero gol.
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